Mostrando entradas con la etiqueta En España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta En España. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de mayo de 2012

Andalusian typical cold soup

Paseo dominical por la calle Adriano de Sevilla. Dos americanos tratan de descifrar la enorme carta de un restaurante típico taurino, colocada a pie de acera. Me preguntan de que está hecha la "Andalusian typical cold soup". Se toman, les explico en inglés, un kg de tomates maduros, un pimiento verde, una cebolla, un pepino, un ajo, un mendrugo de pan duro, un vaso de aceite de oliva virgen y sal y vinagre al gusto. Luego, se añade agua, se bate todo muy bien y se deja unas horas en el frigorífico. Importante: hay que servirlo muy frío y se puede acompañar de pan frito, huevo duro o trocitos de las mismas verduras. Mientras, los americanos escriben la receta en una libretilla. Al final, se deciden a entrar. La "sopa  fría típica andaluza" , me dicen, les parece sana y refrescante.
Y es que eso es el gazpacho andaluz: una comida sana y refrescante además de una delicia. ¡Una absoluta genialidad de la gastronomía española!


El gazpacho no tiene receta fija. Los hay que no le ponen pimiento, o pepino. Otros no le ponen pan o lo sustituyen por manzana o zanahoria. Algunos, incluso,  no le ponen ajo. Lo único fijo en un gazpacho es el tomate, el vinagre, la sal y por supuesto el aceite de oliva virgen.

No hay casa en Andalucía que no tenga en su nevera una jarra fría de gazpacho en los meses de verano. En Sevilla, la mayoría de los bares lo tienen cuando empieza a apretar el calor. A mi, me gusta el de Donald, en la calle Canalejas. Lo ponen en la barra, en una jarra dentro de un recipiente con mucho hielo y es difícil resistirse.

En Bissau, lo preparo todo el año. Lo consumimos casi a litro diario. Cada mañana cuando pongo las verduras en remojo con unas gotas de lejía, Pauleta, me mira divertida y me dice: "A sopa da senhora"

BMB

jueves, 23 de febrero de 2012

Estudiantes valencianos: ¿por qué ahora?






No me fío de la prensa. No me fío de la televisión. Y mucho menos me fío de las redes sociales. En este asunto de los estudiantes valencianos, no me fío de nadie. 

Unos dicen que se manifiestan  por la calidad de la educación y contra los recortes. Que no había calefacción en el instituto, que los policías actuaron de forma violenta y brutal, que pisaban y abrían cabezas a los jóvenes inocentes que sólo quieren estudiar, que daban porrazos a todo el que pasaba por allí. Otros, que no hay tales recortes (bueno si, los sexenios de los profesores), que por supuesto que había calefacción, que entre los detenidos no había casi ningún estudiante de ese instituto, que atacaron física y verbalmente a la policía y que lo que sí que hay son once agentes heridos en el hospital.

Y luego están los políticos con sus declaraciones contradictorias, como las del Ministro del Interior,  o sus afirmaciones trasnochadas, como las de la Sra. Pajín que dice que con la extrema derecha vuelve la represión policial. (¡Pa lo que ha quedao usted señora Pajín...!).

No me fío. Pero saco mis conclusiones. ¿Por qué precisamente ahora? ¿Por qué en ese instituto?¿Por qué en Valencia? ¿Acaso no ha habido otros recortes? ¿Es que no hemos conocido casos gravísimos de corrupción? ¿No tenemos acaso cinco millones de parados?
Pero no. Es justo ahora. No lo sé y no me fío. Pero a mi esto me huele a agitprop.

BMB

jueves, 16 de febrero de 2012

Un cerdo en Chamberí

Esta tarde he visto un cerdo por la calle. Esto sería de lo más normal si estuviese en Bissau, donde los "porcos"campan a sus anchas por toda la ciudad. ¡Pero es que estoy en Madrid! Pues si. Hace un rato, una señora paseaba con un gorrino por la mismísima calle García de Paredes en pleno barrio de Chamberí. Era un bicharraco enorme y lo llevaba atado con una correa de cuero. Al llegar al cruce con Santa Engracia se han parado junto a mi y la mujer se ha puesto a hablarle al cochino como si de su propio hijo se tratase: que si que frío hace, que si cuando lleguemos a casa te pongo la cena... Él, parecía comprender y asentía contento "oink, oink". Debía tener yo una cara de pasmo considerable porque otro señor, vecino del barrio supongo y que ya debe conocer al animal, me ha dicho riendo: "si, si, es un cerdo."

Cerdo vietnamita
El marrano me ha traído a la memoria una historia que me contaba mi padre de niña: antiguamente se soltaba un gorrino pequeño por las calles de Villarrobledo. El animal se alimentaba de lo que le daban los vecinos cuando lo veían pasar. Lo llamaban el "gorrino de San Antón" y cuando llegaba el día de su patrono se rifaba, ya muy gordo, entre todos los del pueblo.

Me cuentan que lo último en mascotas es el cerdo vietnamita. Y que incluso el famoso George Clooney convivió con uno durante años. Pues mira, con esto de la crisis, a lo mejor no es mala idea: te hace compañía un tiempo y para San Antón, cuando esté ya bien gordo, se sacrifica y hala, chorizos y jamones "pa to el año"...

BMB

jueves, 2 de febrero de 2012

Hobbies

Anoche asistimos en Madrid a un concierto diferente. Era diferente porque los músicos no eran conocidos. Ni tan siquiera profesionales.  Son alumnos de la Escuela de Música Creativa y ayer se reunieron en la sala BarCo para tocar, para sus familiares y amigos, los temas que llevan meses ensayando en sus clases de "Combo".
Un ingeniero, un contable, una dependienta, un estudiante, un médico... tanto da. Todos ellos olvidan por un momento sus trabajos, sus problemas y a sus familias y se juntan cada semana para hacer lo que más les gusta: música.


Algo nerviosos al principio pero ilusionados, interpretaron con gran talento un montón de versiones de clásicos del jazz, el rock o la bossanova.


Y mientras los escuchaba sentía envidia. Envidia de los que como ellos tienen una pasión. Envidia de la gente que hace algo por afición, por divertirse. Envidia de los dedican su tiempo libre a algo simplemente por el placer de hacerlo. Música, carpintería, fotografía, pintura, baile, bricolaje, escultura, bordado ... hay cientos de hobbies. ¿Cual es el tuyo?

BMB

jueves, 5 de enero de 2012

Roscón de reyes



Harina, levadura, leche, huevos, azúcar, mantequilla, ron, ralladura de naranja y agua de azahar...parece fácil pero tiene su miga. El roscón de reyes es mi gran fracaso en la cocina. Desde aquel que hice incomible y duro como una piedra hace años, y que seguro mi familia aun no ha olvidado,  cada año por estas fechas lo vuelvo a intentar y nada. Dicen que en la cocina no hay tiempo perdido... pero yo, me rindo...

Una dulce tradición con muchos años de historia. Lo tomaban los romanos para celebrar las fiestas dedicadas a Saturno. Ya entonces se escondía un haba seca en su interior y el afortunado al que te tocaba era nombrado rey de reyes. 
El clásico no lleva ningún relleno aunque ahora se preparan variedades con trufa, nata o cabello de ángel. Además del haba, el roscón lleva dentro una figurilla. El que la recibe es coronado rey y al que le cae el haba, le toca pagar el roscón.

En la gastronomía lusa es conocido como Bolo Rei y aunque la receta no es la misma, la tradición si. Estos días se puede encontrar en Bissau Bolo Rei en algunos comercios del centro, con certeza recién llegado en barco desde Portugal.

Quizás mañana al despertar encontremos un roscón y un tazón de chocolate para desayunar... es la magia de los reyes magos...

BMB


jueves, 29 de diciembre de 2011

Regalos navideños

¿Regalo original o útil? ¿Romperse la cabeza buscando esa edición especial de aquel libro tan raro que tanto le gusta o recurrir al típico doble CD recopilatorio o a la clásica caja con el perfume, el desodorante y el after shave...?.
Otra opción, la mejor, es escribir "la carta a los Reyes Magos". El regalado tendrá lo que desea. Sin sorpresas. El regalador se evita la típica tarde extresante perdido entre el laberinto de expositores del Corte Inglés. 

De entre los regalos de mi carta de este año destacaría dos: El iPad y "La Cuchara de Plata".

El iPad 2. 72 horas que lo tengo y ya no puedo vivir sin él. Un flechazo. Para navegar, consultar el correo, leer o tomar notas, donde sea. No pesa. No se calienta. Ya no tiene sentido el portatil, que pasa a ser un fijo. Me encanta el App Store: iBooks, prensa, Skype, bancos. Pero también cocina, moda, belleza, música, deporte, videojuegos... TODO.  Hay aplicaciones para todo lo que se te pase por la cabeza.


La Cuchara de Plata. La biblia de la cocina italiana. Que nadie se piense que sólo hay recetas de pasta. Es un tocho increíble con platos de todo tipo. Lo que más me gusta es que las recetas son muy muy escuetas. Te la lees, coges la idea y luego pones algo de tu parte si te apetece. Lo cual es ideal para los que nos gusta experimentar en la cocina. Abstenerse principiantes. No es un libro para aprender a cocinar. Es para disfrutar cocinando.
Emulando a Julie en la película Julie & Julia, me propongo hacer todas las recetas del tocho. He empezado hoy con una crema de zanahorias. La base es la misma que yo hago pero con un toque italiano: cuando la crema está lista, se coloca en una fuente refractaria, se le pone por encima parmesano rallado y nuez moscada recién molida y al horno a gratinar. Diferente y deliciosa. 


BMB

lunes, 31 de octubre de 2011

La crisis


Bajo un sol radiante salimos de Sevilla camino de Punta Umbría para pasar el día en la playa. Es tarde. Vamos directamente al restaurante. Diego, el propietario, nos recibe calurosamente como siempre, o más que nunca. Es el puente de Todos los Santos, no tenemos reserva y son las dos de la tarde pero el comedor está medio vacío. Elegimos una mesa junto a la ventana, frente al mar. Productos de primera calidad, un servicio excelente y una factura más que correcta nos hacen recordar tiempos pasados: restaurantes llenos hasta la bandera y con listas de espera, aparcacoches que no dan abasto buscando sitio a los 4x4 de alta gama, camareros estresados sirviendo mesas a cuatro manos, menús de dudosa calidad, carísimos vinos, visas de empresa que echan humo ... y facturas de infarto. De todo eso ya no queda nada. El camarero, que echa horas los domingos para sacarse unos euros extra, nos dice: "Ahora con la crisis se acabó to la tontería".

BMB

sábado, 22 de octubre de 2011

Tapeando por Sevilla (y su provincia) II: Pepe El Mudo

Decir "El Mudo" en Mairena es decir gambas y cerveza helada.  Todo el mundo conoce El Mudo. El bar, ubicado en la glorieta "Pepe El Mudo" no dice mucho desde fuera. Pero es tal la fama del local, que le ha dado nombre a la glorieta y no al contrario como cabría suponer. 
Azulejos de vivos colores, vírgenes y santos y fotos de toreros decoran este interesante establecimiento que no hay que perderse si uno se deja caer por Mairena del Aljarafe.
Uno de los atractivos de El Mudo es su terraza. Cruzando la calle, en la explanada del aparcamiento, el camarero va montando mesas a medida que llegan los clientes.




Viernes por la tarde. Bajo el agradable sol del otoño sevillano, cerveza muy fría, gambas cocidas y aceitunas gordales sin hueso con regañás en la terraza de Pepe El Mudo.

BMB

jueves, 20 de octubre de 2011

Tapeando por Sevilla I: El Piripi

Es muy típico en Sevilla el bar con tapa propia. El bar que se inventa una tapa y es conocido por ella. Así, los sevillanos cuando salen de tapeo van a tal o cual sitio en busca de esa tapa que piden directamente sin tener que mirar la carta. Puede ser una variante de una tapa de siempre con alguna innovación o una creación del dueño. Y suele recibir un nombre peculiar. 
En la Bodeguita de Antonio Romero, hay que pedir "Un Piripi". El Piripi es un montadito mítico:  pan de baguette crujiente y calentito con filete de lomo, bacon, queso, tomate natural y el punto justo de mayonesa con un sutil toque de ajo. 



Hoy. Dos Piripis con una Cruzcampo helada. ¡Que momento!.

BMB

viernes, 19 de agosto de 2011

Sanlúcar de Barrameda

Sanlúcar de Barrameda

Aprovechando que vamos de boda nos quedamos unos días en Sanlúcar de Barrameda, con la idea de visitar Doñana, las bodegas de Pedro Romero y de paso hartarnos de langostinos y manzanilla.

Sanlúcar es una pequeña y agradable ciudad con un centro histórico señorial, una pequeña playa y Bajo de Guía, donde desemboca el Guadalquivir, frente al parque natural de Doñana.  A pesar de no tener buenas playas, es ideal para pasar unos días disfrutando de sus excelentes vinos, su gastronomía y dar largos paseos por el paseo marítimo o tomarse una copa en uno de los múltiples cafés a orillas del Guadalquivir.

Conoció su máximo apogeo en el siglo XVI como punto de partida y llegada de los grandes protagonistas del descubrimiento. Tras estos años de esplendor,  la llegada de los barcos de América se traslada a Cádiz y  entra en una etapa de decadencia. En la segunda mitad del siglo XIX, los Duques de Montpensier establecen allí su residencia de verano. Empiezan a celebrarse entonces las primeras carreras de caballos y a construirse lujosos hoteles y chalets cerca de la playa.  La gente bien de Sevilla comienza a veranear allí. La llaman "la San Sebastián del sur".

Plaza del Cabildo

Actualmente y a pesar de tener mucho turismo, la oferta de hoteles de Sanlúcar es pobre y no está a la altura de una ciudad de esa categoría. Nos alojamos en el Macia Doñana. Correcto, sin lujos, pero excelentemente ubicado a un minuto  de Bajo de Guía y a diez minutos de la céntrica plaza del Cabildo.

Tapeando en Casa Balbino

Excepto la visita a Doñana, que no pudo ser, todo lo demás sobrepasa con creces nuestras expectativas: las tortillitas de camarones de Casa Balbino, la manzanilla fresquita , los langostinos de Bigote o el arroz caldoso de Casa Juan… ¡Extraordinario!.

Decidimos repetir el próximo verano.

BMB





viernes, 12 de agosto de 2011

Punta Umbría


Punta Umbría
Punta Umbría es una ciudad costera ubicada en la desembocadura de los ríos Tinto y Odiel, a 25 kilómetros de Huelva. Ha sido siempre un pueblo de tradición marinera, con su barrio de pescadores de casitas bajas, junto a la ría, desde donde salen cada día multitud de barcos que vuelven cargados de pescado típico de la zona. Chocos, pijotas, acedías, boquerones, sardinas, caballas, langostinos, gambas, cigalas... el mercado de abastos de Punta Umbría es un espectáculo que no hay que perderse.

El pueblo ha crecido mucho y ahora se extiende alrededor del casco antiguo, entremezclándose estrechas calles como la bulliciosa y comercial "calle Ancha", con grandes avenidas. Punta Umbría es el segundo puerto pesquero de España pero ya no sólo vive de la pesca. Ahora su principal atractivo son sus playas: la playa de la ría, muy familiar, la playa urbana, repleta de veraneantes y las playas de los Enebrales, La Bota y El Portil, rodeadas de pinares, de gran belleza.

Hasta el siglo XIX, en que llegaban los ingleses, Punta Umbría era una pequeñísima aldea de pescadores con cuatro casas y una taberna. Entonces, los trabajadores británicos de las minas de Riotinto eligieron este lugar para veranear. Buscaban un lugar fresco, más parecido al clima de su país, para descansar los fines de semana de los rigores del verano en la Sierra de Huelva. Así construyeron sus típicas casas sobre pilotes en la zona de la punta, entre la Ría y el Océano Atlántico. Zona que ya siempre se llamaría "La Punta de los Ingleses".

Casa típica "de los ingleses". Punta Umbría.

Y es que Punta Umbría tiene un clima ideal: calorcito durante el día para disfrutar de la playa y noches frescas que piden rebequita y colcha de piqué.

Baño al atardecer en la playa de Punta Umbría.


Puesta de sol en la playa de Punta Umbría.

Nos cuenta Doña Isabel que cuando ella y Don Camilo vinieron por primera vez, en los años sesenta, cruzaban la ría en "La Canoa" y al llegar, les esperaban unos burros para llevarlos a su chalet, en la Punta de los Ingleses. Desde entonces "Punta", como la llaman los onubenses,  ha cambiado mucho. Ahora es una playa masificada como tantas donde proliferan la mesa plegable,  el "toples" de piercing y tatuaje y los "chill out" de mojito y almohadón. Pero aún hay razones para volver cada verano: ese oasis que es la Punta de los Ingleses, las papas aliñás y las sardinas de la prodigiosa plancha del chiringuito El Tabla,  las chocos con cerveza helada de Miramar, las coquinas de El Paraíso, el helado de fresa de La Española.... y el atardecer sobre el Atlántico.

BMB

sábado, 16 de julio de 2011

Indignada




No he acampado en la Puerta del Sol. No me he manifestado en las Cortes. No he impedido ningún desahucio. No pertenezco a ninguna asociación vecinal ni he leído ¡Indignaos! de Stéphane Hessel, pero estoy indignada.
Indignados los hay de todos los colores: parados, funcionarios, jueces, profesores, comerciantes, hosteleros, universitarios, agricultores... cada uno con sus motivos, cada cual es muy libre de indignarse por lo que quiera. Y de eso precisamente venimos a hablar aquí, de libertad.
Ayer a las diez y cuarto de la noche no pudimos comprar una botella de vino en el  supermercado Carrefour: "Lo siento mi amor, decía la apurada cajera con un delicioso acento colombiano, no puedo vendérsela, es la ley. Váyase usted al Vips a ver si allí se la venden". 

En Madrid, un adulto no puede comprar una botella de vino más tarde de las 22:00. Según el DRAE indignar es irritar, enfadar vehementemente a alguien. Estoy indignada.  Ayer alguien me irritó, me enfadó vehementemente. El mismo alguien que aun se cree que el botellón se evita prohibiendo que una persona hecha y derecha se compre una botella de vino un sábado a las 22:15 o a la hora que le venga en gana. Desde luego es para indignarse, ¿o no?.

BMB

viernes, 1 de abril de 2011

Media de pringá

De todos es conocido que en Sevilla se tapea de cine. Lo que no es tan popular para los de fuera es el altísimo nivel de los desayunos sevillanos. El punto fuerte es la tostada. En cualquier bar de Sevilla tanto del centro como de los distintos barrios o pueblos de alrededor te sirven una buena tostada con pan de bollo  (o mollete), tomate natural, aceite de oliva virgen extra y jamón ibérico. Esto es imposible en Madrid. 


En Madrid, salirse del croisant, la napolitana de crema y la tostada con mantequilla y mermelada es meterse en problemas. Lo de la tostada con aceite ya va siendo más normal pero si además pides tomate, la cosa se va complicando. ¿Tomate? ¿como? ¿en rodajas? y si le pides al camarero jamón ibérico con la tostada, te mira como si fueras un extraterrestre. 

Muchos bares de Sevilla hasta tienen carta de tostadas. Desde la clásica con jamón y tomate hasta la de jamón de York con foiegras, la de manteca colorá o la de pringá casera.

Otro aspecto importante es que si no tienes mucha hambre te puedes pedir media. Esto, tan común en Sevilla, en Madrid no es tan evidente. "¿Como que media?. Yo le pongo una tostada y usted se come lo que le apetezca pero me la paga entera."





Uno de los templos sevillanos de la tostada es el restaurante Las Piletas en la calle Marqués de Paradas. De ambiente capillita y taurino, es el típico restaurante de cocina andaluza tradicional y de servicio amable. 

Restaurante Las Piletas. Sevilla



La tostada de aceite tomate y jamón de las Piletas es absolutamente memorable. Si uno se pide media, se queda corto. En las Piletas, hay que pedírsela entera.

BMB

martes, 25 de enero de 2011

En Madrid

Algunas de las cosas, no todas, que se pueden hacer en Madrid y no se pueden hacer en Bissau:


1. Dar un paseo por la Castellana.

Paseo de la Castellana. Madrid

2. Tomarse una cerveza de barril y un sandwich en Tanino.

3. Ver "El Discurso del Rey" en los cines Verdi el domingo por la tarde.

4. Comprar libros en Castellana 45.

5. Ir de Rebajas por la calle Serrano.

Calle Serrano. Madrid


6. Visitar la exposición "La Cocina en su Tinta" en la Biblioteca Nacional.

7. Cenar en el restaurante peruano Astrid & Gastón.

8. Disfrutar de un gin tonic en el Rowland escuchando a los Rolling.

Bar de copas Rowland. Madrid.



9. Ver la última obra de Albert Boadella en los Teatros del Canal.

10. Visitar la exposición de Jardines Impresionistas en el museo Thyssen.


BMB








jueves, 13 de enero de 2011

QUEDADA


Una de las cosas que más echo de menos desde que vivo en Bissau son las cenas con mis amigas. Nuestras reuniones periódicas sólo para chicas, al más puro estilo Sexo en Nueva York, son divertidísimas. No se trata de una simple cena donde ponerse al día y cotillear sin censura. Nuestras quedadas (así las llamamos) son una auténtica terapia de grupo. 

Hasta que no llegamos todas sólo se habla de temas menores: ¿como estás? bien, ¿y tu?. ¿El trabajo? bien ¿y los niños? fenomenal, muy mayores y muy monos y bla, bla, bla... Así, con unas cervecitas, se va haciendo boca hasta que llega la última y después de los saludos de rigor empieza de verdad la terapia. 

Las cuestiones tratadas varían de una cena a otra aunque suele predominar el tema de los hombres. Por muy grave que sea el asunto, siempre se trata con ciertos toques de humor. Antes incluso de pedir ya estamos metidas en harina. El camarero viene tres o cuatro veces a tomar nota pero nosotras  a lo nuestro...La comida es lo de menos. Lo importante es no perderse detalle de la conversación. ¡Cualquiera se levanta al baño! 

Ayer, aprovechando que ando por Madrid, celebramos una de nuestras quedadas. Como siempre, lo pasamos de maravilla. Luego, despedida larga en la puerta con besos y abrazos y la firme promesa de volvernos a ver pronto.


BMB